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Comanegra i Puig de les Bruixes 100 Cims

🥾 Senderismo

📊 INFORMACIÓN GENERAL

📏 Distancia 8.8 km
⛰️ Elevación 305 m
⏱️ Tiempo estimado 3h 40min
🎯 Dificultad Fácil
📍 Ciudad Rocabruna

📖 DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

La ascensión a Comanegra y Puig de les Bruixes constituye una de las rutas más recomendables y accesibles de la Alta Garrotxa para completar dos cimas emblemáticas del prestigioso catálogo de los 100 Cims de la FEEC, ofreciendo una experiencia senderista excepcional que combina facilidad técnica, paisajes montañosos espectaculares y la satisfacción de alcanzar dos vértices geodésicos en una sola jornada a través de un itinerario circular perfectamente balizado y señalizado.

El punto de partida se localiza en las inmediaciones de las Basses de Monars, accesibles mediante una pista forestal que se toma desde Rocabruna siguiendo la carretera GIV-5223 hasta el inicio de la pista forestal. Este acceso, aunque presenta algunos tramos rocosos y con piedra suelta, es perfectamente transitable para turismos convencionales conduciendo con precaución y a velocidad reducida, permitiendo llegar cómodamente hasta el área de inicio donde existe espacio suficiente para aparcar varios vehículos.

La logística de acceso resulta especialmente conveniente ya que evita las carreteras más estrechas y sinuosas que caracterizan otras aproximaciones a la zona, optando por el acceso desde Camprodon que resulta más directo y menos exigente para los conductores menos familiarizados con las carreteras de montaña. El trayecto por pista forestal hasta el punto de inicio añade un componente de aventura sin llegar a constituir una dificultad técnica real.

El itinerario comienza en el Collet de l'Orri, punto estratégico situado a 1.249 metros de altitud que actúa como portal de entrada natural hacia los relieves más elevados de la zona. Desde este punto, el recorrido se desarrolla inicialmente a través de prados alpinos y zonas de pastizal donde ocasionalmente puede encontrarse ganado vacuno pastando libremente, circunstancia que requiere precaución especialmente si se camina acompañado de perros que deberán mantenerse controlados en estas áreas.

La progresión hacia el Comanegra se realiza por senderos bien definidos aunque en algunos sectores pueden presentarse múltiples trazados creados por el paso del ganado. Durante los primeros metros, la hierba desarrollada puede dificultar la localización del sendero principal, pero la instalación reciente de postes indicadores cada 100 metros facilita significativamente la orientación y garantiza seguir el itinerario correcto hacia la cumbre.

El sistema de señalización combina marcas amarillas y verdes pintadas sobre rocas y árboles, alternándose según el sector del recorrido y proporcionando referencias constantes que eliminan prácticamente cualquier posibilidad de desorientación. Esta señalización, mantenida y renovada periódicamente por voluntarios locales, constituye uno de los puntos fuertes de la ruta y permite que senderistas de todos los niveles puedan completarla con confianza.

La ascensión al Comanegra, que alcanza los 1.557 metros de altitud, presenta un único sector que requiere atención especial durante el descenso desde la cumbre, ya que en condiciones de humedad o lluvia la roca puede volverse resbaladiza. Sin embargo, este paso no presenta exposición significativa ni riesgo real, siendo perfectamente superable con calzado de montaña adecuado y manteniendo las precauciones habituales en terreno rocoso.

Desde la cumbre del Comanegra se disfrutan panorámicas circulares excepcionales que abarcan gran parte de la Alta Garrotxa y permiten identificar numerosas referencias geográficas de la región. Las vistas hacia los Pirineus orientales resultan especialmente espectaculares en condiciones de visibilidad favorable, mientras que hacia el sur se extienden las llanuras de la Garrotxa con sus característicos volcanes y paisajes de transición hacia las comarcas del interior.

La continuación hacia el Puig de les Bruixes se desarrolla por una cresta cómoda y sin complicaciones técnicas que conecta ambas cimas a través del Pla de la Serra, sector caracterizado por amplios prados donde la orientación resulta sencilla gracias a la visibilidad del terreno y la presencia constante de referencias visuales que guían la progresión.

El Portell actúa como punto de paso obligado y ofrece un excelente lugar de descanso con vistas privilegiadas antes de abordar la subida final al Puig de les Bruixes. Este collado natural ha servido tradicionalmente como paso entre valles y conserva vestigios de antiguos caminos de herradura que conectaban las poblaciones de ambas vertientes, añadiendo un componente histórico al valor paisajístico del recorrido.

La ascensión al Puig de les Bruixes, que alcanza los 1.393 metros, resulta técnicamente sencilla y se desarrolla por pendientes suaves a través de bosques mixtos donde predominan las hayas y los abetos, creando un ambiente forestal de gran belleza especialmente durante los meses otoñales cuando el follaje caducifolio ofrece un espectáculo cromático excepcional.

Desde la cumbre del Puig de les Bruixes se contemplan perspectivas diferentes pero igualmente espectaculares, con vistas privilegiadas hacia el valle de Beget y las estribaciones orientales del macizo, permitiendo apreciar la complejidad orográfica de esta zona de transición entre la Garrotxa y el Ripollès que constituye uno de los paisajes montañosos más diversos y atractivos de Catalunya.

El descenso se realiza por el Portell de Donantic, paso natural que conecta con el sector de las Basses de Monars a través de caminos cómodos y bien conservados. Este tramo del itinerario permite descubrir nuevos aspectos del paisaje forestal y ofrece múltiples oportunidades para la observación de fauna, especialmente durante las primeras horas de la mañana cuando la actividad de los animales salvajes resulta más intensa.

Las Basses de Monars constituyen uno de los elementos paisajísticos más característicos de la zona, formando un conjunto de pequeños lagos de montaña que añaden un componente acuático al paisaje típicamente forestal de estos relieves. Estas masas de agua, utilizadas tradicionalmente para abrevar el ganado, crean un microclima específico que favorece el desarrollo de una vegetación particular y proporcionan puntos de agua para la fauna local.

El sector final del recorrido transcurre por el Collet de l'Orri completando el circuito y regresando al punto de partida después de haber completado un itinerario circular que optimiza el aprovechamiento del tiempo y evita la repetición de tramos. Esta configuración circular resulta especialmente atractiva porque permite descubrir diferentes perspectivas del paisaje y mantiene el interés a lo largo de todo el recorrido.

Uno de los aspectos más destacables de esta ruta es la ausencia total de fuentes durante todo el trayecto, circunstancia que obliga a llevar agua suficiente desde el inicio y planificar adecuadamente las necesidades de hidratación. Esta característica, común en muchas rutas de la Alta Garrotxa, refleja la naturaleza calcárea del terreno donde el agua se filtra rápidamente hacia capas subterráneas.

La ruta resulta especialmente recomendable durante los meses de primavera y otoño cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes ofrecen mayor diversidad cromática. Durante el verano, las altas temperaturas pueden hacer más exigente el esfuerzo físico, mientras que en invierno las condiciones meteorológicas pueden complicar la orientación y hacer resbaladizos algunos sectores.

El tiempo estimado de 3 horas y 40 minutos resulta ajustado para senderistas con experiencia básica que mantengan un ritmo constante, pero debe considerarse tiempo adicional para disfrutar de las vistas desde las cumbres y realizar las paradas fotográficas que merecen los múltiples puntos panorámicos del itinerario.

La combinación de dos cimas del catálogo de 100 Cims en una sola jornada convierte esta ruta en una opción especialmente atractiva para completar objetivos montañeros concretos, mientras que su facilidad técnica la hace accesible para familias con niños habituados a caminar por montaña y grupos de senderistas que buscan una experiencia gratificante sin complicaciones técnicas significativas.

La ruta Comanegra y Puig de les Bruixes representa una experiencia montañera completa que combina accesibilidad, belleza paisajística, valor deportivo y la satisfacción de completar dos ascensiones emblemáticas en uno de los entornos naturales más espectaculares y mejor conservados de la Alta Garrotxa catalana.